Ventajas de la clase gamificada

¿Cuáles beneficios proporciona la gamificación en el aprendizaje?

Emplear la gamificación como estrategia de enseñanza aprendizaje no solo beneficia al docente que la aplica, sino también a los estudiantes de manera directa. 



-          Transforma el aprendizaje en divertido e interactivo.

Por medio de la gamificación de crean contenidos educativos, entretenidos y emocionantes; sin la necesidad de convertir la enseñanza en un juego, se pueden aprovechar los elementos psicológicos para motivar a los estudiantes a participar.

La gamificación transforma el aprendizaje en una experiencia informativa y emocionante, debido a su naturaleza interactiva.

-          Forma adicción al aprendizaje.

En el aprendizaje la gamificación genera una sensación de bienestar que contribuye a la retención de información y por ende de conocimiento.

-          Proporciona la oportunidad de ver la utilidad real de lo que se aprende.

Cuando gamificamos el aprendizaje los alumnos tienen la oportunidad de identificar las reales ventajas del contenido aprendido, pues se ponen en contacto de manera directa con las consecuencias tanto positivas como negativas de sus decisiones durante el juego.

-          Genera retroalimentación inmediata.

A través de la gamificación los estudiantes persiguen metas reales, que pueden medirse y que poseen un significado para estos de manera que realizan un feedback de sus propios aprendizajes, pues se hacen conscientes de los aspectos que deben mejorar para lograr las metas propuestas.







¿Cómo gamificar una clase?

Al momento de crear nuestras clases debemos tener en cuenta la mecánica del juego en el entorno educativo de manera que podamos beneficiarnos de todas las ventajas que este frece. A continuación, se describen los pasos esenciales para crear una clase gamificada:

1-     Definir un objetivo claro. Se requiere tener claro lo que se desea lograr con los alumnos, las competencias, comportamientos y destrezas a desarrollar.

2-     Convertir el desarrollo conocimientos y capacidades en juego. Debe planificarse el proceso de aprendizaje habitual en forma de propuesta lúdica.

3-     Proponer retos específicos. Se debe especificar a los estudiantes cuál es el objetivo lúdico que posee el juego y cuáles son los pasos para lograrlo.

4-     Establecer normas del juego. A través de las reglas se puede reforzar lo que se persigue en el juego, se evitan comportamientos no deseados y se fomenta la participación y competición sin fraudes.

5-     Crear un sistema de premiación o recompensas. En el juego la recompensa es lo fundamental para los estudiantes y en el caso de la gamificación sirven para valorar diversos aspectos que se proponga el docente. Esto debe quedar claro para los estudiantes de manera que se mantengan motivados.

6-     Proponer una competencia motivadora. En este sentido debe procurarse la colaboración y aportes de cada integrante del juego, de manera que se alcancen las metas propuestas y se establezcan mecanismos de mejora por los propios estudiantes.

7-     Establecer niveles progresivos de dificultad. En la medida en que los alumnos avanzan en el juego el nivel de dificultad debe ir aumentando, de forma que se mantenga la motivación.


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